Cada año el porcentaje de desechos que logran reaprovecharse se incrementa

Reducir la generación de residuos o incrementar la recogida y separación selectiva son dos objetivos prioritarios que empresas, instituciones y particulares deben fijarse para cuidar el medio ambiente. Estos fines deben ir acompañados de otras obligaciones a tener en cuenta como la reutilización, el reciclado y la valorización de los desechos, la optimización en la eliminación de mismos, y, en definitiva, la mejora de la gestión de los residuos que se generan a diario.

“En la gestión de residuos hay que aplicar las tres erres: Reducir, Reutilizar y Reciclar

El planeta Tierra es un foco continuo de generación de desperdicios. Ocho mil millones de personas que lo habitan producen desechos a cada segundo. Son varios los tipos de residuos que existen. Según su origen podemos encontrarlos de tipo doméstico, que son los que se originan en las casas; comerciales; industriales; biorresiduos (son biodegradables), sanitarios; mineros o radiactivos (por lo general muy tóxicos).

No acaba ahí la lista. Podemos hacer otra división estructurada. Según la composición de los desechos, los hay orgánicos (cualquier residuo de origen biológico), inorgánicos (plásticos, metales…), o peligrosos (también tóxicos).

La Comisión Europea viene advirtiendo desde 2011 de que en la mayoría de los estados miembros la generación de residuos parece ir en aumento cada año. No obstante, la aplicación de varias directivas medioambientales ha permitido una reducción de unas 110.000 toneladas al año de sustancias potencialmente peligrosas.

La concienciación sobre el reciclaje, por fortuna, va en aumento. Cada año el porcentaje de desechos que logran reaprovecharse se incrementa, y disminuye asimismo la cantidad de residuos que se envía a los vertederos.

Resulta fundamental en la gestión de residuos el uso de las tres erres: Reducir, Reutilizar y Reciclar. La idea es menguar la generación de desechos dañinos para el planeta. Los materiales con los que se confeccionan los elementos que acaban siendo pasto de la basura pueden ser extraídos en las plantas de tratamiento y reciclados para su uso futuro.

La aplicación de la jerarquía de gestión de residuos ha creado condiciones más favorables para los mercados del reciclado gracias a la utilización óptima de instrumentos jurídicos y económicos. Tal es así en lo que respecta a las prohibiciones de vertido de residuos en vertederos, el establecimiento de tasas e impuestos de acuerdo con la jerarquía de desechos y la aplicación del concepto de responsabilidad del productor a diversos flujos de residuos.

 

“La aplicación de varias normas medioambientales ha permitido reducir la emisión de 110.000 toneladas al año de sustancias peligrosas

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España, los desechos que más se reciclan son los de origen metálico (42% del total), seguidos por los de papel y cartón (un 20,5%) y luego los de origen vegetal y animal (el 9%).

Un aspecto esencial en acciones de reciclaje es distinguir correctamente los colores que identifican la gestión de residuos según su naturaleza. Podemos distinguir en las ciudades contenedores o papeleras de diferentes tonalidades dependiendo del desecho que debamos introducir en cada uno de ellos. Los colores básicos del reciclaje son: azul (donde se depositan todo tipo de papeles y cartones), amarillos (para plásticos y latas), verde (para el reciclaje de vidrio), naranja (residuos orgánicos), rojo (desechos peligrosos) o gris (resto de residuos).

Una marca que tiene como su máxima prioridad la regeneración de residuos que producen empresas y particulares es Braceli. Más de quince años de experiencia en el sector del reciclaje y las demoliciones industriales avalan su buen hacer con el entorno y el medio ambiente.